Asamblea General de la CLAR

 

 

Cincuenta años después del 23 al 26 de agosto de 2018, tiene lugar en el seminario mayor de Medellín, en el mismo lugar donde se realizó la segunda conferencia del episcopado latinoamericano, el "Congreso Eclesial 50 años Medellín: profecía, comunión y participación". Venidos de todo el continente americano, de España y del Vaticano, más de 400 participantes entre cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, vienen a revivir de alguna forma lo que pasó aquí hace medio siglo del 26 de agosto al 7 de septiembre de 1968, cuando por primera vez un Papa pisaba nuestro suelo.

 

Mons. Ricardo Tobón, Arzobispo de Medellín, presidió en la catedral la Eucaristía inaugural, invitándonos a ser creativos y a dejarnos guiar durante estos días por el Espíritu. En el acto inaugural intervino el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, invitándonos a librar una lucha ética en favor de valores colectivos como la discreción, el trabajo duro y honrado, y el valor de la vida; y el cardenal Rubén Salazar, presidente del CELAM, quien nos recordó los 150 años de la Arquidiócesis de Medellín y manifestó su deseo de una nueva primavera eclesial, animándonos a no perder la orientación y a emprender el camino de la sinodalidad. El cardenal concluyó su intervención leyéndonos un mensaje del Secretario de Estado y transmitiéndonos la bendición del papa Francisco.

 

Medellín estuvo precedido por el Concilio, el cual se quiso aplicar en el continente y por el "Pacto de las Catacumbas" de varios prelados para prometer vivir pobremente y ponerse al servicio de los pobres, como lo hizo Mons. Tulio Botero Salazar, C.M., entonces arzobispo de Medellín, y quien participó tanto del Concilio como de la segunda conferencia.

 

El Congreso Eclesial Medellín 50 años contó con la presencia de varios teólogos de la CLAR entre los que se destacan el P. Guillermo Campuzano quien, junto con la doctora Yolanda Valero y el cardenal peruano Pedro Barreto, trataron sobre la situación socio-religiosa y pastoral de América Latina. Antes de ellos intervinieron en el primer panel del viernes 24 de agosto el doctor Juan Luis Hernández Avendaño (México), Francisco de Roux (Colombia) y el cardenal venezolano Baltasar Porras, cuyo tema fue la situación social, política, cultural y ecológica de América Latina.

 

En las tardes los participantes escogieron diversas comunidades de vida y aprendizaje donde se trabajaron temas como realidad, educación, juventud, papel del laicado, vida consagrada, mujer y formación del clero, entre otros. De dicho trabajo se esperan acordar premisas y nuevos desafíos para la pastoral en el continente.

 

El punto quizás más alto de este congreso eclesial lo tuvieron el P. Pedro Trigo (jesuita español que trabaja en Venezuela) y la doctora María Clara Lucchetti (brasileña) quienes dirigieron las conferencias "El documento de Medellín: opciones fundamentales" y "El documento de Medellín: valoración pastoral desde el magisterio del papa Francisco", respectivamente.

 

El p. Trigo "puso el dedo en la llaga", hablando como un profeta, diciendo que poco se ha aplicado Medellín, que los pobres y no la Iglesia son los que lo han puesto en práctica, que nos preocupa más la liturgia que la realidad y que a la formación del clero le falta más contacto y análisis de la realidad. La doctora Lucchetti citó a Gustavo Gutiérrez: "si yo tengo hambre eso es un problema biológico, pero si mi hermano tiene hambre eso es un problema teológico y espiritual".

 

El tercer y cuarto día del congreso continuó con un panel sobre perspectivas de futuro para la Iglesia latinoamericana a los 50 años de Medellín, animado por la hna. María Cristina Robaina (Uruguay), nuestro Hno. Marista Afonso Murad (Brasil) y el p. Augusto Zampini (Argentina). En la tarde del sábado continuó el trabajo por comunidades de vida para definir las acciones, las cuales se socializaron en la última sesión el domingo en la mañana. La hna. María Mercedes Casas, presidenta de la CLAR, hizo una relectura de Medellín: Iglesia misionera y pobre con los pobres.

 

Entre las conclusiones y propuestas de este congreso, socializadas en la última sesión, está la importancia de la sinodalidad, la formación, la opción por los pobres, dar a conocer las obras de la Iglesia, un sínodo sobre la mujer, protagonismo de los laicos, mayor contacto con la realidad entre los que se forman para el sacerdocio y la vida consagrada, estilo de vida más pobre y sencillo, conversión ecológica, trabajo por los migrantes y contra la trata, mayor articulación y trabajo en redes, cultura del encuentro, entre otros. También es importante mencionar que en muchos momentos se recordaron las palabras, mensajes  y gestos que ha impulsado el Papa Francisco para  encarnar una Iglesia pobre, entre los pobres y para los pobres

 

El secretario del CELAM, Mons. Juan Espinosa Jiménez (mexicano), agradeció la participación y los aportes de todos, y dijo que los obispos, cardenales y otras autoridades se llevaban con gusto los dardos recibidos...  El encuentro concluyó con la eucaristía presidida por Mons. Rubén Salazar, presidente del CELAM.

 

Este ha sido un evento verdaderamente eclesial, internacional, participativo, abierto, generoso, bien organizado. Un verdadero paso del Espíritu por la vida de todos los que hemos tomado parte en él.

 

Para los hermanos o laicos interesados en las ponencias o resúmenes de cada día pueden dirigirse a la página del CELAM, www.celam.org

 

Rate this item
(0 votes)